EL SUFRIMIENTO Y EL
TRIUNFO
El
espacio desmesurado que ocupan los deportes en el ocio de los adolescentes
puede crear sus mentes maleables la falsa idea de la facilidad con que las
grandes figuras deportivas se forran a tempranas edades sin mayor atributo que
su gran capacidad física. Estos dos libros hacen el importantísimo trabajo de mostrar
la otra cara de la moneda. La del fracaso y la del sufrimiento que hay al otro
lado de las grandes figuras.
MOLINA, Carlos,
Editorial Corner, 2012, 240 pag., 17 euros
Nunca protagonizaron las portadas y siempre
miraron hacia arriba en el cajón. Pocas veces se encontró su sonrisa en la
foto, en casi ninguna alzó los brazos. los antagonistas de la historia principal,
los que terminaron en la lona, en el olvido, Una obra amena y nostálgica, un
baúl de los recuerdos sobre los que llegaron segundos
a la meta, los que rozaron la gloria y cayeron antes de agarrarla, los que
olieron el éxito, pero se les negó saborearlo, aun cuando la medalla pareciera
hecha para ellos.
El
autor bucea en hemerotecas para rescatar y ampliar aquellas noticias que
cubrieron los telediarios en su momento con la cara del vencedor. En estas
páginas se muestra el lado menos agradable de las contiendas y citas deportivas
que quisieran olvidar muchos de los que no fueron protagonistas por la
victoria, sino por la derrota. Molina recupera aquellas grandes caídas,
errores, despistes, que costaron campeonatos y oros y que son casi o más
recordadas que las victorias.
Estrepitosos
fracasos, aires de soberbia que terminaron en derrota, victorias cantadas que
se quedaron en la garganta, estupefacción por el error fatal, desánimo y
decepción con tintes dramáticos, lágrimas derramadas por países enteros. Son
solo algunas de las sensaciones que se escurren de «Ahogados en la orilla» y
que atrapan al lector por su labor documental y su frescura literaria.
Como
ejemplos: aquellos Juegos Olímpicos de 1936 destinados a la gloria alemana que
terminó celebrando Jesse Owens;
aquella imbatible selección
austríaca de fútbol que nunca ganó un Mundial;
aquel campo de golf escocés de Carnoustie que terminó con el tapado Jean van de
Velde; el juego limpio de
Stirling Moss que costó un Mundial
de Fórmula 1; aquella selección sudafricana que derrotó a los All Blacks; esos Tours de Francia
negados siempre a Poulidor, ese Petri
desfallecido en la meta. Estos y muchos otros «esplendorosos perdedores» reviven gracias a Molina para
perplejidad del lector, o quizá para su memoria, esa que solo termina
recordando al que sonríe en la foto de portada y al que llegó a la orilla, pero
terminó ahogándose.
CARLIN, John; Editorial Urano, 352 pag.

La hazaña de Rafael Nadal de convertirse en el
jugador más joven de la era de los abiertos de tenis en conquistar los cuatro
torneos de Grand Slam es un hito de la escena deportiva contemporánea. Nadal es
individuo tan intenso como brillante, cuya naturaleza guerrera en la pista
contrasta con su vulnerabilidad humana fuera de ella. Y se caracteriza por una
extraordinaria disciplina y capacidad de sacrificio.
Estas memorias, escritas en colaboración con el galardonado
periodista John Carlin, nos revelan los entresijos de la infancia del mejor
tenista español de la historia, la centralidad de la familia en su vida, su
evolución como tenista y los altibajos profesionales y personales de su
increíble trayectoria. Nadal nos relata golpe por golpe cómo se forjaron
triunfos memorables: la victoria en la final de Wimbledon de 2008 contra Roger
Federer(«El mejor partido de tenis jamás visto», según John McEnroe), y la del
US Open de 2010 en la que venció a Novak Djokovic. Y vemos cómo ha afrontado
lesiones que han llegado a amenazar su futuro profesional. Viajamos con el
tenista desde su hogar de toda la vida en la isla de Mallorca hasta el vestidor
de la pista central de Wimbledon, mientras nos describe la presión de competir
en el torneo más importante del mundo.
Rafa, mi
historia nos permite vislumbrar quién es el hombre que empuña la raqueta y
conocer de primera mano qué es lo que realmente hace vibrar a este atleta tan
celoso de su privacidad, y que nunca antes ha hablado de su vida familiar. Un
relato personal, revelador y tan apasionante como Nadal mismo.